>>Análisis bacteriológicos realizados entre 2025 y 2026 documentan contaminación en agua de garrafón utilizada en centros infantiles
Noticen/ Especial.
Aguascalientes Ags., 01 de abril de 2026.- Análisis bacteriológicos realizados en distintas fechas entre 2025 y 2026 documentaron la presencia de contaminación en agua de garrafón utilizada en estancias infantiles del ISSSTE en Aguascalientes, de acuerdo con documentos obtenidos vía transparencia.
Los estudios evidencian niveles de bacterias por encima de los límites establecidos en normas oficiales mexicanas en muestras recolectadas en centros de Bienestar y Desarrollo Infantil (EBDI), particularmente en áreas destinadas al consumo de menores.
En la EBDI 92, en muestras tomadas en septiembre de 2025, se detectaron hasta mil unidades de bacterias mesofílicas por mililitro, cuando el límite máximo permitido es de 100.
Asimismo, se registró la presencia de coliformes totales en niveles de hasta 400 NMP por cada 100 mililitros, pese a que la norma establece que deben ser prácticamente inexistentes.
Resultados similares se documentaron en otros centros.
En la EBDI 21, en diciembre de 2025, se reportaron 700 unidades de mesofílicos y 500 de coliformes. En la EBDI 102, con fecha de muestreo de septiembre de 2025, incluso en un lactario se detectaron 150 mesofílicos y 50 coliformes, también fuera de norma.
Un nuevo análisis realizado en febrero de 2026 en la EBDI 21 mostró una mejora parcial: no se detectaron coliformes; sin embargo, los niveles de bacterias mesofílicas se mantuvieron por encima del límite permitido, lo que indica que la calidad del agua aún no cumple plenamente con los estándares sanitarios.
Los propios estudios permiten observar que, en los mismos espacios, otras fuentes de agua —como sistemas de filtración interna— no presentaron contaminación, lo que acota el problema a muestras específicas de agua de garrafón.
El ISSSTE, en respuesta oficial a una solicitud de información, confirmó la realización de estos análisis durante 2025 con el objetivo de verificar la calidad microbiológica del agua en las estancias. No obstante, también señaló que los estudios correspondientes a 2026 “están por gestionarse”, sin que exista evidencia pública de evaluaciones sistemáticas posteriores.
Los documentos revisados permiten identificar que la presencia de contaminantes no corresponde a un hecho aislado, sino a resultados reiterados en distintas fechas y centros, vinculados al consumo de agua en estancias infantiles.
Hasta el momento, no existe información pública que confirme la implementación de medidas correctivas inmediatas derivadas de estos hallazgos.

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