CETEC: el organismo que volvió a tejer a la industria textil en Aguascalientes.
Noticen / Carlos Gutiérrez
Aguascalientes, Ags., 06 de agosto de 2026. -- Durante años, la industria textil y de la confección de Aguascalientes trabajó dividida. Los textileros caminaban por un lado; los confeccionistas por otro. Cada quien defendía sus intereses y avanzaba a distinto ritmo. Hoy esa historia ya se escribirse de otra manera.
La desaparición de las antiguas estructuras de representación obligó al sector a reinventarse. Fue así como surgió el Consejo Empresarial Textil y de la Confección (CETEC), un organismo que logró reunir bajo un mismo techo a empresas grandes, medianas y pequeños talleres familiares, convirtiéndose en el principal articulador de una actividad que, pese a las dificultades de los últimos años, continúa siendo una de las vocaciones productivas más importantes del estado.
Y quizá ahí radique una de sus mayores fortalezas: CETEC no nació como una cámara empresarial, sino como un organismo de articulación de toda la cadena textil.
Al frente del organismo se encuentra Florentino Trueba Ríos, respaldado por un sector integrado por 104 empresas afiliadas, responsables de generar alrededor de 6 mil 500 empleos formales. Los números explican por sí mismos la relevancia de esta industria. Son miles de familias que dependen de una actividad que, pese a la competencia internacional y a los cambios del mercado, sigue siendo uno de los pilares productivos de Aguascalientes.
Uno de los mayores logros de CETEC ha sido demostrar que los grandes proyectos también pueden convertirse en oportunidades para los pequeños productores. Este año coordinó la confección de 40 mil prendas deportivas para la Copa Aguascalientes y, por octavo año consecutivo, participó en la elaboración de 225 mil 123 uniformes escolares que distribuye el Gobierno del Estado. Entre ambos proyectos se generaron alrededor de 800 empleos directos durante la temporada de producción, involucrando a decenas de talleres distribuidos en distintos municipios.
Pero quizá el mayor mérito del organismo no se mide en el número de prendas confeccionadas, sino en el impacto social que ha logrado construir.
Para la elaboración de los uniformes escolares, CETEC coordina el trabajo de 85 microtalleres formalmente establecidos, ubicados tanto en la capital como en municipios como Tepezalá, San José de Gracia, Asientos, Pabellón de Arteaga y Jesús María. La mayoría opera desde los propios hogares de las confeccionistas, quienes transformaron una máquina de coser en una fuente permanente de ingresos para sus familias.
El rostro de ese esfuerzo tiene nombre de mujer. El 93 por ciento de los talleres está encabezado por mujeres y, de ellas, dos de cada tres tienen más de 50 años. Muchas son madres solteras, viudas o mujeres que enfrentaron circunstancias personales complejas y encontraron en la confección una oportunidad para salir adelante sin abandonar sus hogares. Ese modelo de trabajo ha permitido que cientos de mujeres permanezcan económicamente activas en una etapa de la vida en la que, con frecuencia, el mercado laboral les cierra las puertas.
Hay otro dato que suele pasar inadvertido. Todos esos talleres operan dentro de la formalidad. Sus propietarios están inscritos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), cumplen con sus obligaciones fiscales y forman parte de una cadena productiva organizada que exige transparencia en cada proceso. Este estilo empresarial fue adquirido por las microempresarias de CETEC
En entrevista, Florentino Trueba explicó que desde CETEC no sólo se gestionan proyectos de producción. También se capacita a los pequeños empresarios para que aprendan a calcular correctamente sus costos, negocien en mejores condiciones y fortalezcan sus capacidades técnicas. La apuesta es clara: demostrar que la formalidad no sólo es compatible con la pequeña empresa, sino que puede convertirse en la mejor herramienta para asegurar su permanencia y crecimiento.
Quizá ahí radique la mayor aportación del Consejo Empresarial Textil y de la Confección. Mientras muchas industrias enfrentan el reto de atraer nuevas inversiones, este organismo ha demostrado que también es posible fortalecer el desarrollo económico a partir de quienes ya producen en Aguascalientes.
No sólo mantiene viva una actividad con profundas raíces en la entidad; ha conseguido convertirla en una red donde las empresas de mayor tamaño impulsan a los pequeños talleres, éstos generan empleo en los municipios y, al final, cientos de familias encuentran en una máquina de coser una oportunidad para construir su patrimonio.
Trueba Ríos reconoce que buena parte de este modelo no habría sido posible sin el respaldo institucional que el sector ha recibido durante los últimos años.
Considera que programas como el de uniformes escolares, impulsado por el Gobierno del Estado, particularmente por parte de la mandataria Tere Jiménez, han permitido que el gasto público también funcione como una herramienta para fortalecer la economía local, al involucrar a decenas de pequeños talleres cuya principal fuente de ingresos depende precisamente de este tipo de proyectos. En otras palabras, cuando la proveeduría se queda en Aguascalientes, el beneficio también permanece en Aguascalientes.

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